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24Mayo'18
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Dessata: lo que hay tras el diseño de un nuevo producto


Jessica
#NosFijamosEn      Clientes, Dessata, Diseño Gráfico

El diseño gráfico para un producto comprende varias etapas que van más allá de solo hacer un “diseño bonito”.

No sólo se trata de complacer los requerimientos del cliente. El objetivo principal es satisfacer al consumidor: es él quien realmente importa en la ecuación, y es aquí donde el diseño juega un papel importante.

La necesidad de el cliente: el proceso empieza con el briefing

Cuando Dessata llegó al nido para contarnos sus nuevas ideas e inquietudes, sacamos toda la información posible para armar una idea conceptualizada de lo que buscaba, y algo quedó claro de esa reunión: Dessata quería mostrar algo diferente en su producto esta vez, quería destacar por elementos característicos de culturas exóticas. Basándonos en datos de determinante  importancia (desde el propósito: sorprender, hasta los buyer persona del producto en cuestión: audiencia femenina) decidimos partir de un elemento gráfico clave para desarrollar el concepto: Flores. Elementos autóctonos y representativos de locaciones y culturas muy distintas, con colores y formas que causasen impacto, pero que conservasen delicadeza y feminidad.

Documentación: ¿Y ahora qué?

Tras el briefing, se inicia todo un proceso de investigación y documentación.

Toda la información recopilada del briefing permite hacer el boceto de un concepto gráfico. En este caso, encontró su esencia en otras latitudes con la intención de trasladar al consumidor a otro lugar con una imagen (o dos). Se escogieron dos puntos geográficos que permitían expresar lo que el cliente tenía en mente originalmente y además, nos haría llegar de manera creativa a nuestra audiencia. Los lugares en los que está inspirado el concepto creativo fueron Japón y el trópico: lugares distintos, únicos, variados y fuera de lo común y, principalmente, que encajaban con el concepto “Flora” y de naturaleza que se quería transmitir.

La etapa de documentación es una de las más importante, supone el ADN del proceso creativo y lo que da vida a la futura pieza creativa.

Durante este proceso buscamos todos los elementos visuales posibles para desarrollar el concepto gráfico del producto Dessata: fotografías, dibujos, paisajes, textos, historia... cualquier pieza que nos ayude a descubrir los elementos que caracterizan a nuestros dos destinos/diseños, y desde aquí conceptualizar la idea.

Se hace también un estudio de color - el color tiene un papel decisivo en el modo en el que percibimos las cosas, (aunque ese ya es tema para otro post). Cada lugar de los escogidos, tenía su propia vida y su propia historia, que además se podía contar a través del color, y es que, si se lo permitimos, el color habla por sí solo.

Conceptualización y diseño: Ahora ¡manos a la obra!

¡Los bocetos entran en acción! Es el momento de montar el puzzle gráfico con todas las ‘piezas’ que componen las fases anteriores y que darán el resultado final. Es aquí cuando determinamos qué elementos encajan mejor en cada diseño, cuales son más receptivos, y cómo se integra toda la información que hasta este punto recopilamos y estudiamos: explosiones de color, elemento gráficos, figuras representativas, sensaciones… Es aquí cuando diseñamos.

En este caso particular, para ayudar a construir un todo, se decidió adoptar un naming para cada diseño. Nombres cortos de una palabra, de pronunciación sencilla. Palabras que a pesar de no ser propias del Español, son fácilmente reconocidas y asociadas, y que pueden generar empatía hacia el producto.

Así fue como nacieron Sakura y Aloha.

La propuesta final: ¡A un paso!

Una vez la pieza creativa cobra vida, es el momento de compartir el resultado con el cliente. No sólo de mostrarle una pieza gráfica, sino de contar la historia tras ese concepto a través del storytelling. Y ahora, la compartimos también con vosotros...

El primer cepillo nos lleva al este asiático, intentando mostrar con dos características la delicadeza y perfección japonesa: trazo y color. El trazo de acuarela, una técnica dominada y perfeccionada por esta cultura, y el color rosa, extraído directamente del árbol de cerezo con sus flores pasteles, llamadas flor de “Sakura”, o flor del cerezo. Y Sakura se convirtió así nuestro primer diseño.

“¡Aloha!” Así nos saludan desde Hawaii, y es que el segundo cepillo atraviesa océanos para situarse en las costas tropicales, llenando de vida y salpicando colores a su paso, pues su flora y fauna rebosa en tonos vivos e intensos. De base se inunda en el azul, porque no podía dejarse a un lado el mar, siendo el protagonista principal en los paisajes.

La difusión: una de las partes más emocionantes

Aunque para muchos el trabajo acabe aquí, en el nido siempre sigue adelante.

Con Dessata compartimos el proceso de evaluación y valoración de las pruebas de impresión. Un momento emocionante, no sólo por ver las creaciones gráficas materializadas en el producto final, sino además, ver al cliente satisfecho y más cerca de sus objetivos.

Además, nuestra curiosidad nos despierta siempre esa cosquilla de saber cómo van las cosas con nuestras creaciones, y de vez en cuando, nos sorprendemos haciendo seguimiento a nuestros diseños y productos finales, evaluando desde fuera la receptividad y la aceptación de los consumidores en redes sociales, solo para sentirnos victoriosos una vez más.

 





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